top of page
Decantador de vino

HISTORIA DEL VINO 

La historia del vino es paralela la historia de la humanidad. Son muchos los pasajes de la historia en los que el vino se muestra en cuadros como protagonista de eventos de importancia. Escritos antiguos, así como el paisaje y las bodegas son reflejo de su historia. Hay muchas historias dentro de la propia historia del vino y de quién la cuente. Personajes, batallas contra la filoxera, vinculaciones bíblicas, viajeros con uvas al nuevo Mundo... Episodios apasionantes que configuran el mosaico complejo que es el presente del vino. Los refranes de vino del vino son también buena prueba y testigos del camino que el vino ha seguido a lo largo de los tiempos. 

Botellas de vino

DURANTE LA EDAD MEDIA

Durante la Edad Media decayó el arte de la vinificación. Pese a que los romanos habían llenado de viñas las comarcas que ellos entendían podían dar buena cosecha: África del Norte, España y Galia.

 

Fue cultivo propio de monasterios y abadías por la necesidad que del vino se tiene en la celebración de la misa. El esfuerzo de los monjes trajo avances en el arte de la viticultura.

También fue elaborado cuidadosamente por los judíos, que usan el vino en sus principales fiestas y en las vísperas del sábado, su día sagrado.

Creen algunos que el vino llegó a su cumbre de perfección con el champagne, creación de un monje de la abadía francesa de Hautvilliers hacia 1690.

No fue invento casual; el benedictino Dom Pérignon, gran catador, discurrió mucho hasta conseguir el caldo espumoso y burbujeante que Luis XIV puso de moda en Francia en perjuicio del Borgoña, que hasta entonces se bebía.

Idea del mismo fraile fue envasar en botellas herméticas, lo que permitía conservar el gas carbónico producido en la fermentación de primavera, cuando se produce la espuma: y aunque no inventó el tapón de corcho, que ya emplearon los romanos, sí lo recuperó y comenzó a poner las botellas boca abajo.

El vino era almacenado en barricas de madera, en las que madura normalmente a los tres años. Un mayor tiempo de almacenamiento puede no dañarlo, pero desde luego no lo hacía mejor.

No fue hasta finales del XVIII, cuando se mejoraron los procesos de obtención y elaboración del vino, hasta el punto ya que los caldos podían permanecer hasta veinte años dentro de los barriles.

bottom of page